Dos en el camino

Día 395: Ed (Marrakesh/Ouzazarte/Rabat)

En esta serie noventosa, Ed, un exitoso abogado de la gran manzana, deja todo por volver a sus inicios en un pequeño pueblo y reencontrarse con Carol, su primer gran amor. Nosotros no seremos abogados y menos aún exitosos, pero dejamos Madrid por Marruecos, donde cumplí mi sueño de mostrarle a Dany, uno de mis grandes amores: una ex novia de Marrakesh la plaza Jemaa El Fna. Quizás fue allí donde empecé a descubrir, hace más de 15 años, que hay momentos y lugares que son perfectos, así sean caóticos e inentendibles.

Y sin caer en spoilers, creo que lo mejor es acompañar este posteo con un tema que represente nuestro viaje, nuestra pasión por recorrer kilómetros hasta el infinito y despertar en cualquier lugar del mundo sin mayor plan que el ser felices durante unas horas. Porque en definitiva, la vida se compone solo de esos pequeños momentos, el resto es relleno.

Marruecos, cerca de España pero solo en distancia

«La tierra de Dios», como se traduce su nombre, está a un pasito de Europa. Apenas 60 años atrás logró romper las cadenas que ataban el país a España y Francia. Increíble pensar que es donde se encontraron restos del homo sapiens más antiguo, lo que indica no solo haber sido cuna de la civilización sino que este árido terreno alguna vez fue lo suficientemente verde como para que se decida habitarlo. Más acá en el tiempo, fue punto de intercambio para los fenicios, demostrando que era un terreno rico y con futuro. Y aún más cercano, recibió ataques de Portugal, como siempre con intenciones de hacer llegar a la religión en forma sana… pero fueron España y Francia los que formaron protectorados en estos territorios. Detalle: no es un poco irónico que se llamen «protectorados» siendo eso lo que menos hacen ?

Como cierre de la parte aburrida histórica, se acuerdan que empezamos contando que se liberó del yugo opresor europeo hace unos 60 años ? Bien, adivinan cuándo tuvo su mayor crecimiento histórico ? Si, a partir de la década del 60, cuando dejaron de estar «protegidos». Lleva crecimiento ininterrumpido desde entonces en todas las décadas, solo que ni aún así le es suficiente para que el impacto sobre la pobreza sea relevante.

Paradójicamente, algunos de los invasores que los vaciaron y sometieron, jamás pudieron recuperar el brillo de aquellas épocas (hola Portugal y España !).

Pero por que elegimos este destino ? Motivos varios: clima en esta época del año, posibilidad de ver algo distinto a lo que conocemos y más que nada, como ya lo comenté, el recuerdo de mi anterior paso por estas tierras. Es que todo parece ser mejor cuando se es soltero y no se tienen canas ? Claro que no ! Ya tenía canas.

Marrakesh, welcome to the jungle

Bien podríamos haber maridado este post con aquel tema de Guns and Roses. Si sentimos el impacto al llegar a Madrid, tras tanto viaje por Asia, caer en la medianoche de Marrakesh, la ciudad del millón de habitantes, luego de la aventura española, no fue menos sorprendente.

Acá no va eso de hacerse el malo con los locales en una discusión, salvo que se quiera terminar violentamente golpeado y vejado por una turba de bereberes. Ni pudimos negociar el precio del taxi del aeropuerto hasta la ciudad amurallada (Medina).

Una vez allí, empezamos a caminar entre las angostas calles, muchas de ellas sin registrar en Google Maps y tuvimos un deja vu con nuestra llegada a India, casi 13 meses atrás. Esa sensación de «acá nos va a pasar algo…». Pero como en India (o cualquiera de los lugares donde estuvimos, básicamente), fue solo una sensación.

Nuestro alojamiento fue un «riad», que es una casa tradicional marroquí. Obviamente, Dany se emocionó porque se sintió dentro de la novela El Clon (lo que los brasileños creen que es Marruecos). Pero si me suma puntos, para que romperle la ilusión ?

Dejamos todo y pasada 1am, partimos hacia la Plaza Jema El Fna, ese pequeño gran lugar anclado en mi memoria. Si bien estaba empezando a cerrar, fue un incentivo para fogonear mi ansiedad para la próxima noche.

No se puede competir con los europeos

La parte interna de la ciudad se puede caminar en un día. O en diez. Lo que no se puede, es quedarse mucho tiempo sin comprar nada. Y lo que tampoco es posible, es competir con los europeos que van a Marruecos y como todo les resulta accesible, casi no discuten los precios. Platos pintados, alfombras, juegos de te y cientos de productos que no se que tan bien quedarían en casa, pero tientan (más a Dany…). Son artesanales ? Están hechos con la técnica heredada del abuelo que vino del desierto ? Eh… no, más bien los hace algún chino en algún pueblo perdido en ese inmenso país. Quizás algunos productos si sean más autóctonos, pero hay que reconocer que no por ser importados dejan de tener su onda.

Eso si, lo que cansa de Marrakesh que pidan valores absurdos. En algunos casos más caros que lo que se pagaría en Europa, con el solo objetivo que los turistas podamos discutir el precio e irnos con la satisfacción de haber comprado algo a lo que le sacamos un 70% de descuento (y que seguramente pagamos 300% más caro que lo que lo podía vender el del comercio). Además, todo pero TODO está exagerado. El problema es que alemanes, franceses o rusos, piden descuento pero solo por cortesía, casi que aceptan lo primero que les piden. Un ejemplo de los precios sin sentido ? Cucharita para el te, USD 3,50 ! Otro ? Los mismos 6 vasitos para el té a la menta (néctar de los Dioses…), que son más chinos que la Muralla, pueden salir USD 8 o USD 20, sin que se les caiga la cara de vergüenza.

Si, al principio es divertido negociar, después no dan ganas ni de preguntar el precio, con tal de evitar ser perseguidos durante varios metros por el vendedor, que nos invita amenazadoramente a negociar a los gritos.

Souq que me hiciste mal, y sin embargo te quiero

Más allá de la frase tanguera, recorrer el mercado dentro de la ciudad antigua, nos permitió apreciar colores y aromas que no habíamos visto antes. No todos los mercados son iguales, aunque se asemejen, la gente del lugar le da ese toque único.

Dulces, especias, ropa tradicional y los clásicos souvenirs. Todo a ser descubierto en esas calles de un color naranja único e irrepetible. Caminamos hasta cansarnos, nos perdimos sin que nos importe (algo que claramente jamás haríamos en Tepito o La Salada). Para desgracia de Dany, no compramos lo que hubiéramos querido. Quedará para la próxima, dentro de otros 15 años.

Jemaa El Fna, ver para creer

Algunos solo ven una plaza típica, controlada de cerca por la Mezquita Koutubía y rodeada de souqs (zocos o mercados, como más les guste). Otros, con más morbo, dicen que el nombre es una derivación de la palabra «aniquilación», ya que aquí se ajusticiaba a los delincuentes.

Para mi, es el lugar donde encontrar al pueblo, no solo a los turistas. Ver obras de teatro al aire libre. Hombres vestidos de odaliscas. Encantadores de serpientes. Contadores de cuentos, verdaderos artistas del stand up, entreteniendo al público que se para a voluntad. Y más, más y más. Familias enteras disfrutando del mismo modo que seguramente lo hacían sus antepasados. Ahora habrá celulares que registran todo, pero esas caras de sorpresa seguro son las mismas de siempre.

Ver al atardecer desde un costado de la plaza, té en mano. Pasear, descubrir el espectáculo que nos divierta, que nos sorprenda. Comer de pie unos caracoles, o sentarse ante la insistencia de los camareros de los restaurantes que se montan y desmontan cada noche. Luego, quizás otro té o algún dulce tradicional. Llegará la medianoche y nos sorprenderá. De a poco la gente se irá yendo, nosotros nos quedaremos un poco más, viendo que el final es inexorable. Finalmente, volveremos a nuestro riad o despertaremos en otro lado. Porque Marrakesh tiene eso, se vive unos días y se sueña por siempre. Doy fe.

Ouzazarte, la puerta del desierto

Salir 7am ? No me cuenten. 3hs de auto desde Marrakesh ? Me bajo, olvídense. Un pueblito con un guía que solo quiere propina ? Ninguna chance que me convenzan. Qué acá filmaron «Indiana Jones» ? Obvio que vamos, lo nuestro es conocer otras culturas y aprender !

Alguna vez fue un punto de abastecimiento del colonialismo francés. Hoy, ese pueblo que conoció mejores épocas, vive de los estudios de cine que aprovechan sus rústicos paisajes. Desde «La Momia», hasta «Lawrence de Arabia», pasando por la actual «Game Of Thrones», algunas de las tantas piezas rodadas en la zona.

Rabat, una maravilla azul

Casi 4hs de tren separaban Marrakesh de la capital de Marruecos. Rabat, con más de 1.5 millones de habitantes. Originalmente conocida como «Chellah» se convirtió rápidamente en un asentamiento romano, luego cedida a los bereberes quienes gobernaron durante la época de la España musulmana. Esta ciudad costera se proyectó en función de un crecimiento que nunca logró, pero que empezó a cambiar de a poco, con la llegada de los moriscos expulsados de España. Luego, se convirtió en la capital del protectorado francés en Marruecos. Y como si eso fuera poco, fue base yanqui durante la segunda guerra.

No nos habían dado las mejores referencias de esta ciudad, a la que nos recomendaron recorrer en solo unas horas. Quizás por esto, o porque no somos de escuchar mucho, es que terminamos encantados. Nos alojamos en la parte interna de la ciudad, más moderna que lo que habíamos visto en Marrakesh, pero con un toque mediterráneo que la hace visualmente adictiva. Parece algún pueblito escondido de Grecia, donde uno puede perderse a tomar un té a la menta y mirar a las olas romper algunos metros más allá. Un pequeño y sorprendente paraíso azul.

 

Saliendo de la ciudad, el mausoleo de Muhammad V y las tradicionales mezquitas a las que no se pueden entrar de no ser musulmán. Es cierto que estas son construcciones más modernas, pero no por eso dejan de tener su encanto.

Rabat, una suerte de Marrakesh más ordenado y hasta moderno, es menos turístico. Nos sirvió para recorrer mercados callejeros sin souvenirs para extranjeros y mezclarnos entre locales. Y para descubrir la fascinación que tienen por lo que ellos llaman «tacos mexicanos». Que son cualquier cosa menos tacos y mexicanos.

Bonus Track: Mucho más que puertas

Marrakesh y Rabat tienen sus diferencias. Pero si algo las une, es su fascinación por deleitarnos con puertas increíblemente llamativas. Colores, formas y materiales se combinan de modo tal que nos obligan a retratarlas. Cada una pareciera ofrecernos una historia distinta. Y en el tiempo que estuvimos, tratamos de escuchar todo lo que tenían para contarnos.

Colorín colorado…

… este viaje, ha terminado. Qué ? Cómo ? Qué está diciendo ? Oh, por qué esta puñalada artera, maldito destino ? Bueno, no es para tanto. Y perdón que lo soltemos tan simple como decir «boca perdiste la final contra River». Pero es así.

Tras Marrakesh y Rabat, vuelta a España y de allí, Argentina. Por qué ? Por un tema laboral, lógicamente. Mejor que el viaje ? Claro que no, pero igual de desafiante. No era nuestra idea, pensábamos seguir. Hasta teníamos un boceto de los próximos viajes…

Pero esto es así. Seguimos con ganas, estos casi 400 días fueron un sueño que pocos en el mundo pueden vivir. Y nosotros fuimos de este selecto grupo. Ya vendrá el momento de recordar lo hecho y valorarlo aún más. Por ahora es raro y hasta un poco triste. Pero sin duda esta sensación se convertirá en sonrisa y orgullo en un tiempo.

20 países, 13 meses, 2 En El Camino y 1 blog. Para muchos serán solo números, para nosotros, la experiencia de una vida.

Y como en los libros: Colorín colorado, este cuento se ha acabado… por ahora.

3 pensamientos sobre “Día 395: Ed (Marrakesh/Ouzazarte/Rabat)

  1. Ciro Casanova

    Wow.. Que increíble viaje se aventaron.. Aunque no lo sepan nos llevaron de viaje a muchos con ustedes.. conocimos y aprendimos un poco de cada ciudad y sus pato aventuras.. Guido este viaje deberían de convertirlo en anécdotas en un libro.. (I parte)..

    También exigirles que continúen con la segunda parte en algún momento de sus vidas.. jejeje 😉 Quizá un día me les pegue unos días 😉

    Abrazos a los dosenelcaminos 😉 Los quiero

  2. Maria Inés Ocampo

    Me dejan con mucha nostalgia, voy a extrañar sus post, espero que no tarden mucho en retomar su viaje para que yo pueda seguir deleitandome con sus experiencias. Muchas gracias y espero leerlos pronto!. 😘😘

  3. Ciro Ricardo Casanova Padilla

    Me da mucho gusto que hayan terminado su grandioso y magnifico viaje visitando Marruecos (lugar en donde suceden los hechos de la pelicula Casablanca de la segunda guerra mundial) ya que Dany tenia un sueño de visitar ese pueblo (me refiero a pueblo como un todo, idioma, comida, religión, geografía, etc. ) y Guido también tenia el sueño de regresar y se les cumplió, como dice Guido, Dany se sentía viviendo en esas casas y esas callecitas y dentro del Clon (telenovela de éxito)
    Ahora ya de regreso a España quee, bueno, también uno no puede dejar de sorprenderse y admirarse, con esos edificios ( obras de arte) también conservados, esa limpieza y ese orden, la comida tan sabrosa ( creo que los españoles comen 5 veces al dia), ademas buen vino, entonces que? ni modo a seguir viajando felicidades. Guido muchas felicidades a ti y a dany porque un viaje de esa magnitud y esas caracteristicas no lo hace cualquiera.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.