Dos en el camino

Día 140: Gloucester, la distinta

Gloucester arranca distinta desde el nombre (se pronuncia «Glouster»). Es una ciudad pequeña, de solo 16 km2, a casi 4hs en tren de Londres. Mucho más cerca de Gales, en realidad. El turismo que encontramos es interno y los locales son los típicos ingleses. Si, esos que desayunan siempre el misma tocino, con salchicha y frijoles con salsa de tomate, acompañado de su café. Los que rastrean sus antepasados y siempre, todos, son de centenas de años hacia atrás y en el mismo territorio.

Bienvenidos a Gloucester, parte de la Inglaterra auténtica que siempre quisimos conocer.

Gloucester, si… pero dónde está ?

Llegamos transpirando. No solo por los treintilargos grados de temperatura. Sino porque salimos de Milan en el último bus que podíamos tomar para no perder el avión. Lo combinamos con el último tren posible. Despachamos la mochila a minutos del cierre de vuelo. Y finalmente, pasamos por migraciones con el último suspiro. Después de eso, llegar a Londres y tener que esperar 2hs el tren a Gloucester fue un bálsamo.

Ni nos alteró que el viaje se extendiera por problemas técnicos. Y tras 13hs de bus, tren, avión y nuevamente tren, llegamos.

Gloucester, si… pero qué hay ?

Es Inglaterra, así que si hay algo seguro, son historias en cada esquina. Y Gloucester no es la excepción. Más de 1500 años de recorrido, todo un hito en una ciudad tan pequeña. Lo que la destaca y por lo cual la visitan millones de turistas un par de ingleses los fines de semana es su Catedral. Arrancó como abadía en el 681, se convirtió en campo santo para reyes como Eduardo II y nobles de la zona, hasta alcanzar el rango (?) de Catedral. Y la gente va por la historia, por los vitrales, por admirar la y venerar su pasado ? Claro que no, la mayoría va porque ahí se filmó Harry Potter.

 

Al igual que en la mayoría de los lugares históricos de Inglaterra, no se paga entrada. Pero está armado como para que sea casi inevitable que uno «gentilmente» colabore con la donación mínima recomendada. Claro que esta gente no conoce a Dany quien con tal de evitar soltar una libra, encontró una entrada sin control. Me santiguo (?) pensando en el castigo divino que la espera por estas cosas, como seguir saliendo conmigo.

El resto ? Una ciudad de corte medieval, con callecitas angostas que desembocan en plazas o nos llevan a preguntarnos como pueden haberla bombardeado hasta el hartazgo los nazis y aun haber resistido.

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y si de clásicos hablamos…

El puerto que le dio vida más de un milenio y abandonado en los 80s fue recientemente restaurado manteniendo la identidad visual original y es el lugar donde se congrega la gente. Restaurantes, negocios y eventos, además de paseos en lancha. Todo siempre observado por alguna de las torres de la Catedral, que domina la ciudad desde las alturas y con la serenidad que le confiere saber que a lo largo de su historia sobrevivió a Normandos, señores feudales, reyes, batallas por la guerra civil y bombardeos, así que no duda que seguirá allí mucho, mucho tiempo más…

Gloucester, si… pero qué hicieron ?

Volvimos a combinar turismo, descanso y «trabajo». Esta vez nos hicimos cargo de dos clientitos de esos que hasta pagaríamos por tener. No se los saca a pasear, la alimentación es muy sencilla (sobretodo comparado con Dany que es más exigente que el Duque de Windsor), no hacen ruido y lo más loco: están entrenados para ir al baño 😳. A eso le sumamos, una vez más, una casa hermosa, cómoda y un clima ideal, casi que dan ganas de instalarse acá ! Les presentamos a Spiro y Luna, los conejos de Gloucester:

Se parecen a Dos En El Camino !

Bonus Track: Historias dentro de historias

Algunos viajan para tener historias propias. Nosotros, para además conocer historias de otros. Y la ventaja de contar con Dany en el equipo es que se le da naturalmente interesarse por las vidas de otros porque es muy chismosa.

En una de nuestras paradas diarias cuya excusa es café pero que la usamos para quedarnos quietos y recargarnos con el movimiento de los demás, conocimos a Gerarld. Rondando los 80, nos recordó sus viajes por el mundo, su trabajo, nos habló de su familia y sus 57 años al lado de su mujer. Hoy, retirado, con su familia en otro continente y con su amor de toda la vida internada, rememoraba el pasado en el que aun quisiera seguir viviendo. Nos hubiera encantado cumplir su deseo pero como no somos Dioses, solo lo esuchamos. Lo dejamos hablar. Y al menos, por un rato, se sintió otra vez en ese tiempo donde era soldado y su novia lo esperaba afuera durante horas mientras el hacía guardia, tan solo para verlo unos instantes aunque sea a la distancia. Y por un rato, se sintió en ese momento, sin que nadie tuviera que hacer milagros.

Despedida (pero cortita)

Casi 2 semanas y nos vamos de esta ciudad que nos gustó y nos metió en la Inglaterra  que los turistas ven de pasada. Pero como nos gustó, volvemos. Ahora nos tomamos 3 o 4 días en Birmingham y volvemos por la revancha así que esperen pero no desesperen por el próximo posteo porque será rápido.

Mientras se comen las uñas, pasen por la sala VIP de Dany y likeen para que no se ponga triste. Chau, hasta el próximo posteo.

3 comentarios en «Día 140: Gloucester, la distinta»

  1. Juana Maria Camacho

    Que increíble narración, me encantó la foto de los nuevos integrantes de dos en el camino, gracias por tenernos gustosos en la espera de nuevos caminos. Gracias Guido y a mi Danielita por tan hermosas fotos y videitos.

  2. Maria Inés Ocampo

    Todo me gustó pero ver al señor cantando me facino. Las fotos de Dany como siempre hermosas!! Saludos.

  3. Pingback: Día 147: Birmingham, Worcester y un viaje al pasado - Dos en el camino

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