Dos en el camino

Día 168: Ice age (Hanoi)

Quizás sea la primera vez que Hollywood no roba parte de nuestro viaje para hacer una película. Pero no podemos evitar recordar la mala suerte de Scrat, la ardilla prehistórica persiguiendo su inalcanzable bellota y compararla con nuestra estadía en Hanoi. Nos llovió todos los días… salvo cuando suspendimos la visita a Ha Long Bay pensando que iba a llover. Es poco ? Tuvimos que cambiar de hotel por el ruido y en el nuevo se rompió el aire acondicionado. Más ? Fuimos 3 veces al mausoleo de Ho Chi Minh hasta enterarnos que estaba en reparaciones. Seguimos ? Una hora esperando un famoso tren, que ese día no pasaba. Y la catedral ? Cerrada ! Podemos continuar, pero no nos gusta spoilear nuestros fracasos.

Y como desde Hoi An hacia arriba todo cambia, que mejor que nos lo cante Mercedes Sosa, que hasta hizo un tema dedicado al norte de Vietnam (?):

Hanoi, la ciudad que no fue

No vamos a quejarnos, llegamos al final de nuestro recorrido por Vietnam con tantas cosas que quedarán en el baúl de los recuerdos que no viene mal un poco de sal para tener de que hablar. En realidad no nos pasó nada grave, pero nos gusta meterle emoción al relato.

Se sintió extraño volver a una gran ciudad tras nuestras últimas escalas. Más, considerando que veníamos del pequeño paraíso de Tam Coc. Hanoi es mucho más parecido a Saigón que cualquier otra de las ciudades que hayamos visitado. Mucho tránsito, poca acera, ruidos por todos lados y un mundo orientado a los turistas (productos falsos y que no usa ningún local, precios en USD, souvenirs repetidos, etc.).

Nos ubicamos en un hotel en el casco antiguo que venía con muy buenos antecedentes. Más allá de lo excelente de su entorno, no nos convenció. Nos dormíamos escuchando el ruido de un telar y nos despertábamos con un taladro a la distancia. Duramos dos días y nos pasamos a otro en la misma zona… en el cual se rompió el aire acondicionado al llegar (al menos nos ganamos un upgrade de habitación).

Y como regalo del cielo, llegó la temporada de lluvias. Nunca mejor dicho, ya que llovió todos los días.

La tríada mágica: pagodas, templos y mercados

Si contamos que estuvimos en la pagoda Ly Trieu Cuoc Su (construida en el 1131), la del Pilar único (obviamente porque así se sostiene) o el templo Ngoc Son (en medio de un lago), a esta altura del partido, poco les va a importar. Ya los escuchamos decir «ah… pero esto es todo igual !». Bueno, sepan que no. Cada elemento tiene su historia aunque nosotros nunca la conocemos.

Aún intentamos entender porque algunos templos y pagodas cobran entradas y otros no. Los Dos En El Camino somos partidarios de no pagar nada dar libre acceso a la cultura.

Y como de mercados vive el hombre, que mejor que el de Don Xuang (enorme, con 3 pisos) y el clásico mercado nocturno de fin de semana, que termina siendo aún mayor que el mercado de todos los días.

Difícil discutir, pero porque nos sacaban las ganas. Comienzan pidiendo un absurdo de plata por cualquier cosa y luego empiezan a bajar. Tras casi 6 meses de viaje, ya no es divertido para nosotros (eso si, seguimos discutiendo a muerte, eh).

Juramos que ESO es real

Prisión Hoa Lo

Originalmente, construida en 1896 y utilizada por los franceses para «mantener la llama de la democracia» en Vietnam (espero sepan entender la licencia poética). Con capacidad para poco más de 450 presos, llego a superar los 2000 alojados. Franceses dando mal servicio ? No… en serio ?

Luego tras la victoria norvietnamita, no tuvieron mejor idea que darle el mismo uso pero para los pilotos capturados de la aviación yanqui durante la guerra de Vietnam. No sabemos si tomarlo como fino humor inglés, pero mostraban escenas de lo bien que vivían los detenidos y los servicios con los que contaban (ejercicio, comida, mucho espacio, lectura, etc.), al extremo que lo llamaban el ‘Hilton de Hanoi».

Esta visita no hizo más que exacerbar nuestro enojo. Hasta en la cárcel estaban mejor alojados que nosotros !

Museo y mausoleo de Ho Chi Minh

Después de un mes en Vietnam es imposible no amar a Ho Chi Minh. Quizás porque lo vemos en TODOS los billetes del país. Como sea, que mejor que despedirse a lo grande viendo su museo y mausoleo ?

El museo cuenta la historia del líder, con 8 temas cronológicos. Desde su nacimiento y educación, pasando por su recorrido por el mundo viendo como mejorar su país hasta su vida política y fallecimiento.

Con la adoración que le tienen, esperábamos algo más. Algo diferente. Mucho espacio para poner unas fotos y poco más que alguna estatua. No todo traducido y pobremente señalizado. Sobretodo si comparamos con otros museos que pudimos ver en este mismo país.

Al menos cumplimos el sueño de visitar su morada final. Bueno, lo intentamos. Tres veces. Si, tres. Siempre nos decían «hoy no». Hasta que alguien se apiadó y nos contó que las visitas estaban suspendidas durante un mes aproximadamente por las reparaciones que estaban realizando en el interior. Tanto les costaba ponerlo en la página web o en un simple cartel en la entrada ?

Hasta la próxima, Maestro !

El tren que nunca llegó

Cruzando por el medio del humilde barrio Le Duan, este tren tiene la particularidad de surcar entre diminutas calles, obligando a los vecinos a quitar sus pertenencias (e hijos) ante el paso del transporte y luego seguir sus vidas como si nada.

Tras una hora de espera, nos enteramos que ese día tenía otro horario y no podríamos verlo. Si sirve de consuelo, hubo muchos turistas que se quedaron esperando a los cuales no les dijimos que sería en vano. Giles, les pasa por no investigar, je…

Bonus track I: a la espera del postre

Allá lejos y hace tiempo, tuve la suerte de comer un roedor en Perú. En Hanoi, degusté crías de pato. Habiendo probado con Mickey Mouse y Donald, cuál sería el próximo paso ? Un helado de Walt Disney ?

Bonus track II: amor tardío

Tanto nos quejamos del café vietnamita, que dejamos de lado algunas de sus variantes. Ahora maldecimos el día de haberlas probado ya que esa pequeña revolución al paladar y caricia a los sentidos no podrá repetirse.

Pasamos nuestros últimos días rodeados de café con leche condensada fría y café con yogur y hielo. Sencillamente, espectaculares.

Eso si, al menos nos sacamos las ganas con cuanta comida callejera nos pusieron adelante.

Y mejor dejemos para otro día de «cuando las cosas no salen como deben», aquel almuerzo donde pensamos que el plato costaba USD 1,50 y resulto valer USD 13…

There is no such thing as a free meal…

Bonus track III: Ya no se con quien viajo

Alguien conoce a estA MORocha ?

Un capítulo termina y otro comienza

Se va Vietnam y nos deja con ganas de más. Más días en algunos lugares, más recorrido por el norte. Más comida callejera, más cafés mirando la gente pasar. Pero no es momento de lamentar lo que no hicimos sino de pensar lo que haremos. Y lo que sea que vayamos a hacer, será en Camboya durante las próximas dos semanas. Primera parada: Siem Reap.

Al que no visita el Instagram de Dany, lo persigue el Chucky Vietnamita. No digan que no les avisamos…

2 comentarios en «Día 168: Ice age (Hanoi)»

  1. Ciro R. Casanova P.

    Primeramente, esa foto del bebe esta genial, segundo hay muy buenas fotos en todas esas que mandastes, que bonito que conozcan si no todos, muchos aspectos de un país, incluyendo el clima, el fenómeno de la sobrepoblación que es característica de medio planeta, si no que del planeta completo junto con el ruido y el clasico comercio callejero creando polución, en total, pero que bonito es viajar, que padre que les gusto el café, la comida de la calle, las personas, sus museos dedicados a los personajes históricos con sus deficiencias pero en fin, todo es ganancia y aprendizaje
    Bien, vámonos a Camboya esperamos que sea tan bonito como Viet Nam con sus palacios, selvas, rios, comidas, calor, humedad, calor humano, como en las peliculas de Tarzan, a viajar

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