Lun. Jul 22nd, 2024

Uno cree que va vivirá por siempre. Que estará por toda la eternidad. Pero en algún momento tomamos conciencia de lo frágil, etéreo y finito de nuestra existencia. Anhelamos estar en esta tierra todo el tiempo posible e irnos plácidamente, rodeados de aquellos que queremos, pero en algunos casos esto no sucede. Algunos se van del peor modo posible: humillados en forma vergonzante y vejados por sus eternos rivales.

Inclusive a ellos, que ya no están, no existen y murieron indecorosamente, estos Dos En El Camino les presentan sus respetos y se toman un tiempo para recordarlos y evocar su triste final, aunque sabemos que los que quedaron jamás los olvidarán. Ni ellos, ni sus hijos ni sus nietos. Por los siglos de los siglos, el que no salta, murió en Madrid.