Lun. Jul 22nd, 2024

En la película que da origen al posteo, el personaje principal se horroriza del nivel de pobreza que descubre en la capital de Nepal y desde su altura moral, hace lo posible para dar un futuro mejor a quienes lo rodean.

Claramente otra película basada en nuestro viaje por Kathmandu (?). Nos dijeron que la ciudad era odiosa, ruidosa, sucia y que todos huían rápidamente. Nosotros habremos estado en otro lado que no sentimos lo mismo ?

Otra ciudad de sonrisas

Al igual que el resto del Nepal, esta gran ciudad nos brindó la cordialidad que nos tenía acostumbrado nuestro viaje por tierras nepalesas. Gente con sonrisa real, con ganas de ayudar y mucho más desinteresadamente que en otros lados (no digo India para que nadie se ofenda). Aquellos que tratan con turistas, no quieren vender acaso ? Si, pero no insisten. Ni los vendedores de droga son pesados !

Si, es cierto. Es difícil moverse por sus calles, hay mucho tránsito y caminar, salvo por la parte turística no es precisamente muy accesible. Así y todo, nos gustó más de lo que esperábamos. Cuando quienes habitan una ciudad ponen lo mejor que tienen, mucho de aquello que podría ser molesto, deja de serlo y se sobrelleva sin inconvenientes. Y eso logran los nepaleses con su forma de ser.

Thamel, más de lo mismo

El barrio que elegimos es por lejos, el más turístico. Demasiado, claramente. Menús en inglés. comidas occidentales, precios que ningún local pagaría. Por ejemplo, un plato de mo mos. una suerte de dumpling o raviol, relleno de carne de búfalo, pollo o vegetales, sale entre USD 3 y 4 en la zona turística. Y menos de USD 1,50 fuera de ella (hemos pagado hasta USD 0,60).

Quienes más saben de Kathmandu, no paran en esta zona. Como nuestro amigo Gavin, el escocés de Poon Hill, que vino una docena de veces y se aloja fuera (es todo más barato). Para ser nuestra primera vez, estuvo bien.

Templos y palacios para todos los gustos

Repartimos nuestros días entre Patan Durbar (que es un «lugar de palacios», según nuestra amiga Wikipedia), Bakhtapur (la ciudad de los devotos y patrimonio de la humanidad) y el templo de los monos (no era el mejor lugar para ir después de días de trekking…) y Boudhanath. Sumamos mucha caminata por los mercados callejeros y nos quedamos con ganas de comprar las típicas chucherias para turistas (desde artículos para trekking hasta pashminas, cashmere y lo que sea que le puedan sacar al pobre Yak).

Altamente recomendable ir hasta Bhaktapur (USD 0,30 en bus, USD 15 la entrada). Estructuras con un corte distintivo, en medio de calles de polvo y un mundo que circula a su alrededor como si ese paisaje fuera algo habitual. Y lo es, pero no para nosotros !

El templo de los monos (USD 0,20) está mucho mejor conservado que el de India con el mismo nombre, salvo por los monos, que nos llamó la atención por haber una gran cantidad enfermos. Esta visita da una buena perspectiva de la ciudad, ya que desde la altura se puede ver una gran parte del Valle.

Patan y Katmandu Durbar (cada una USD 10) tienen muchas similitudes. El mismo tipo de estructuras, alrededores y turistas revoloteando en su interior. Por nuestra parte, nos pareció mejor Kathmandu que Patan. No tenemos justificación alguna, simplemente fue una cuestión de sensaciones. En mi caso me me sentí tan cómodo que me corté pelo y barba, no daba para ir hasta Salón Berlín y volver…

Y cuando creíamos que nada sería diferente… llegó Boudhanath (USD 4). La stupa budista que más nos sorprendió. Por ser una de las más grandes del mundo y porque todo lo que la rodea parece sacado de un set de filmación. Pintoresco, cuanto menos. Para mirar sentado cualquiera de los templos, recorrer sus monasterios y tomarse un hot ginger honey lemon en una terraza viendo como pasa el tiempo.

Otro salto al vacío…

Está terminando una etapa que nos fascinó y arrancando otra que será más extensa. Hoy salimos para Bangkok (Nepal Airlines, USD 190). Dudamos en ir por tierra y pasar por Myanmar pero las rutas son realmente muy malas. No tenemos tan claro el circuito de Tailandia, pero no parece que eso sea un problema grave, no ?

Dejaremos Nepal mucho más que satisfechos. Felices. Por la gente, por las sonrisas reales que no podremos olvidar jamás, los paisajes, la historia, porque acá vivimos el triunfo de River contra boca por la Supercopa, los mo mos y porque nos fue muy bien.

Ya se: están pensando ‘como puede ser que les guste todo lo que ven?’. La explicación es muy sencilla: el mundo es tan increíble en cada uno de sus rincones, que si lo aceptamos como es, no hay forma de no enamorarse de cada lugar que visitamos.