Jue. May 30th, 2024

Es difícil recordar que expectativas teníamos cuando salimos de casa, hace ya más de 600 días. La verdad, nos cuesta hacer memoria y  poner en palabras que tipo de viaje queríamos o por cuanto tiempo estaríamos nuevamente en la ruta. Tras otro exitoso (?) paso por Lisboa y Madrid y sin tener ni pista de lo que olvidamos, estamos nuevamente seguros que lo que hicimos superó todas nuestras expectativas. Acumulamos kilómetros y amigos, experiencias e historias que Dany jamás olvidará (en mi caso, mal recuerdo los países por los cuales pasamos, mucho menos ciudades o aventuras).

A diferencia de la 7ma de boca, este blog tiene demora pero llega. La última etapa del dúo dinámico de los viajes ilógicos, ahora en Portugal y España, como despedida solo temporaria 😉.

Portugal es mucho más que Lisboa

Todos hablaban de lo que cambió Portugal, lo lindo que es, lo pintoresco de su arquitectura, lo bien que se come y la simpatía de su gente. Pero pocos van más allá de Lisboa, así que nosotros decidimos hacer exactamente lo mismo (?). Bueno, no tan así pero tampoco es que nos hicimos los Cristobal Colón. Con Lisboa como base, hicimos un recorrido lo suficientemente amplio como para poder aseverar que tenemos que volver a Portugal y dedicarle mucho más tiempo.

Lisboa, la ciudad de las 7 colinas

Ya desde el título desanima bastante recorrer algo que obliga a constantes subidas y bajadas. Nos munimos de paciencia y ganas y salimos a darle una chance a esta ciudad tan antigua que los fenicios comercializaban con ella aprovechando su puerto. Una ciudad diferente a las que conocemos en el continente, no solo por estar asentada en lo que alguna vez fue un campo volcánico (cosa que Dany no sabía o hubiese puesto reparos a la visita). Lo que pierde de facilidad para movilizarse, lo gana en vistas.

Lo primero que nos llamó la atención no fue su geografía. Ni siquiera su idioma, ya que dejábamos el inglés después de casi un semestre. Tampoco la comida, más cercana a nuestro paladar que la británica. Lo diferente, lo llamativo, lo que nos dejó torciendo la cabeza cual perrito que no entiende, fue el clima de Lisboa en Diciembre. Tras meses de salir siempre con abrigo (y unas últimas semanas con ropa térmica y guantes), pudimos caminar sin sentirnos el muñeco de Michelin. Ni campera/chamarra, ni buzo/sudadera ! Solo remera/playera (alguien valorará el esfuerzo políglota al que nos vemos sometidos ?) y sintiendo algo extraño que habíamos olvidado… ☀️ !

Bajo un clima casi primaveral, le dedicamos tiempo a una ciudad que aun debate si su origen es griego o fenicio pero como corresponde a cualquier lugar del universo, en algún momento fue colonia romana. Pero como la historia es siempre pendular, tras el dominio árabe que se inició por el 711 (para dar más contexto, 1307 años antes que boca perdiera la final más importante de la historia), la ciudad se volvió rabiosamente católica y aún puede apreciarse en sus iglesias.

Si nos acercamos (mucho) más en el tiempo, Lisboa, alguna vez capital europea de la cultura, pasó por la misma situación que España algunas décadas atrás. Casi caídos del continente, más sudamericanos que europeos, fueron recibidos por la Comunidad Económica Europea, con los subsidios y aportes que eso implicaba. Ya sabemos que España los convirtió en infraestructura y se modernizó. Portugal quizás demoró un poco más, pero se nota el crecimiento de la economía y la transformación puede verse en Lisboa. No deja de tener esas pinceladas en blanco y negro cuando pasa el tranvía (que si es el 28, tiene más turistas que locales) pero definitivamente es una ciudad europeizada (mucho más que las que seguramente seguirán sus pasos, como Bucarest o Sofía).

Gente simpática, impacto que se sintió más tras un largo pasó por Reino Unido, buena comida y un poco de caos, combinación ideal para que disfrutemos de esta ciudad más de lo que esperábamos.

Belem, donde me llevaron engañado

Parte de Lisboa, aunque alguna fue un municipio, esta ciudad la uso Dany como excusa para ir a ver el Monasterio de los Jerónimos (con su imponente claustro), la Iglesia de la ciudad (donde yace Vasco Da Gama) y la Torre de Belem, a orillas del río Tajo. Insistió en ir amparándose en que al llevar la arquitectura en la sangre, era inaceptable no trasladarnos hacia allí para apreciar tan magnánimos y emotivos monumentos.

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La verdad la conocemos todos, lejos de estar interesada por la historia habiendo comida en la cercanía. Los afamados pasteles de Belem, hechos de nata y masa hojaldrada. Lo más parecido que debe haber a comerse una nube dulce.

Cascais extraña a sus pescadores

A 30kms de Lisboa, encontramos esta pequeña ciudad que la realeza portuguesa utilizaba para vacacionar. Visitar la ciudadela y el faro es parte del circuito obligado, así como el casco antiguo, ideal para simplemente no hacer nada durante un buen rato, salvo comer pasteles (según Dany esto aplica a cualquier lugar). Nos quedamos con ganas de aprovechar alguna de sus rocosas playas, pero estando a mediados de Diciembre, ya era una alegría al menos poder recorrerlas sin estar disfrazados de pingüinos.

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Sintra es para deportistas

Muchos de los que recorren los escasos 25kms entre Lisboa y Sintra, se acercan para aprovechar alguno de los circuitos de senderismo disponibles. Nosotros ya dejamos los deportes de alto riesgo (?) hace algunos viajes atrás, así que tren mediante, visitamos la ciudad con otro objetivo. Uno de los lugares más emblemáticos es el Palacio Da Pena (aunque más pena dimos nosotros que nos negamos a pagar la entrada) junto con las grutas y cascadas de la Quinta Da Regaleira. Y si, todos hablan del Castelo Dos Mouros, enclavado en las alturas y rodeado de vegetación, que pudimos ver… a la distancia. O no dijimos que tras 22 meses en el camino, el concepto de deporte es ver una serie de Netflix hasta quedarnos dormidos ? Gracias que le metimos ganas al casco antiguo !

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Dejamos Lisboa con la certeza de querer volver y tener una estadía larga. Nos gustó de tal modo que no necesariamente lo haríamos en temporada alta. El buen clima se extiende por más tiempo que en el resto de Europa, lo cual nos da opciones cuando otros países se van poniendo fríos para nosotros.

Madrid, esa vieja conocida

A esta altura del partido, si vamos a Madrid, casi ni lo contamos. Pasamos varias veces y le dedicamos tiempo. Se pueden descubrir cosas nuevas cada vez ? Sin dudas. La ciudad europea que más nos recuerda a Buenos Aires, en gente, opciones y horarios, nos volvió a recibir con esa sensación de «acá nadie trabaja, disfruten sin culpa». Cafés llenos a cualquier hora, grupos de amigos tomando unas «cañas» y picando algo (siempre se come en Madrid!), como si estuvieran de vacaciones. No es así, pero se toman las responsabilidades de un modo más humano que otros.

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Y qué puede hacer una ciudad más cercana que los afectos ? Hay algo mejor que llegar donde podamos encontrar gente a la que queremos ? Si, claro que hay cosas mejores. Ganar una final eterna en esa ciudad y que el amigo diga «si no te quedas en mi casa, me ofendo». Así que como lo que uno menos desea es hacer enojar a las amistades, acepté la amenaza de Fede y tras la despedida de Dany, me instalé (un prolongadísimo tiempo) en su hogar. Ah, si. Antes hice un viaje relámpago a Valladolid. Tan relámpago que ni fotos saqué (fui, me quejé del frío y de internet y al día siguiente volví a la comodidad madrileña).

No se ve a Yeliz porque es la que saca la foto (?)

Todo Nada concluye al fin

Qué errada estaba esa canción que decía que no importaba, que al final todo concluiría ! Bueno, técnicamente es real e inevitable. Pero mientras soplen los vientos, seguiremos eligiendo con cual de ellos viajar. Dany partió hacia México a reencontrarse con los suyos tras 2 años de distancia. Yo extendí mi estadía en la ciudad que quizás en un futuro (cercano?) nos reciba más formalmente, antes de partir a un nuevo destino. O no tan nuevo pero si cercano en lo afectivo.

Quiere decir que se terminó el viaje, que finalmente no habrá más aburridos posteos y que los Dos En El Camino se adaptan a la sociedad y cuelgan mochilas ? No, no y no. En ese orden. Más data ? Visitar a Dany y esperar. Chau, hasta el próximo posteo.